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Botritis en invernadero: prevención y tratamiento fungicida
· Ulture Pest

La botritis en invernadero es, sin exageración, una de las pesadillas más comunes para cualquier responsable de explotación bajo cubierta. Botrytis cinerea aprovecha cualquier debilidad del cultivo para instalarse, extenderse y destruir en cuestión de días una partida entera si no se actúa con rapidez y criterio.
Por qué la botritis en invernadero es tan peligrosa
Esta enfermedad fúngica produce el llamado moho gris, una masa de esporas de color ceniza que cubre hojas, tallos, flores y frutos. El problema no es solo la infección inicial: cada lesión libera millones de conidios que vuelan con cualquier movimiento de aire o de personal dentro del invernadero, reinfectando el cultivo de forma continua.
Las condiciones que disparan su desarrollo son muy fáciles de alcanzar dentro de un invernadero:
- Humedad relativa superior al 85 %
- Temperaturas entre 15 °C y 25 °C
- Tejido vegetal dañado o en descomposición (restos de poda, flores marchitas, frutos golpeados)
- Condensaciones nocturnas repetidas
- Ventilación insuficiente
Cuando todos estos factores coinciden — y en otoño o en periodos de cielo cubierto coinciden con frecuencia — la botritis puede arrasar un cultivo de tomate, pimiento, pepino, lechuga o fresa en muy poco tiempo.
Prevención: la primera línea de defensa contra la botritis en invernadero
Un programa de control eficaz empieza mucho antes de ver el primer síntoma. La prevención cultural no elimina por completo el riesgo, pero reduce drásticamente la presión de inóculo y hace que los tratamientos fungicidas sean mucho más eficaces cuando se necesitan.
Manejo del clima y la ventilación
El objetivo es mantener la humedad relativa por debajo del umbral crítico, especialmente durante las horas nocturnas. Ventilar al caer la tarde para evacuar el exceso de humedad acumulado durante el día es una medida sencilla y muy efectiva. Si el invernadero dispone de calefacción, un pequeño aporte de calor nocturno combinado con ventilación reduce la condensación sobre las plantas.
Los sistemas de control climático con sensores de punto de rocío permiten gestionar este equilibrio de forma automática y precisa.
Higiene del cultivo y eliminación de restos
Los restos vegetales son el principal reservorio de Botrytis cinerea. Establece un protocolo estricto:
- Retirar hojas senescentes y restos de poda fuera del invernadero de inmediato, nunca dejarlos en el suelo entre las plantas.
- Eliminar flores muertas y frutos dañados en cada pase de trabajo.
- Desinfectar herramientas de poda entre plantas o al menos entre filas.
- Evitar heridas innecesarias y aplicar pasta cicatrizante en cortes grandes.
La densidad de plantación también influye. Marcos demasiado apretados limitan la circulación de aire y favorecen la humedad dentro del canopy. Si puedes ajustarlo, hazlo.
Control biológico como complemento preventivo
Algunos microorganismos antagonistas — como cepas de Trichoderma, Bacillus subtilis o Coniothyrium minitans — pueden reducir la presión de la botritis cuando se integran en el programa desde el inicio del cultivo. Son especialmente útiles en estrategias de producción integrada o ecológica, y también como complemento en programas convencionales para reducir el número de aplicaciones de fungicidas de síntesis.
Tratamiento fungicida: cómo elegir y rotar correctamente
Cuando la prevención no es suficiente o la presión del hongo es alta, los fungicidas son imprescindibles. Aquí la clave no es solo qué producto usar, sino cómo y cuándo rotarlos para evitar resistencias.
Materias activas más utilizadas contra botritis
Botrytis cinerea desarrolla resistencias con relativa facilidad, especialmente frente a fungicidas de un único modo de acción. Las principales familias de fungicidas empleadas son:
- Botryticides SDHI (boscalid, fluopyram, penthiopyrad): alta eficacia, riesgo de resistencia si se abusa.
- Inhibidores de la germinación de esporas (fenhexamid): muy específicos contra Botrytis, buen perfil toxicológico.
- Benzimidazoles (tiofanato-metilo): clásicos, con resistencias ya documentadas en muchas zonas; usar solo en rotación.
- Iprodiona y dicarboximidas: eficaces pero con resistencias crecientes; consulta la situación local.
- Multisite o contacto (thiram, captan, azufre): sin riesgo de resistencia específica, útiles como base de rotación.
La recomendación general es no aplicar el mismo modo de acción más de dos veces consecutivas en el mismo cultivo. Si tienes dudas sobre qué clasificación FRAC tiene cada producto, consúltalo en la etiqueta o con tu asesor fitosanitario.
Cuándo y cómo aplicar
El momento de aplicación importa tanto como el producto. Aplica de forma preventiva antes de que la presión sea alta: tras periodos de alta humedad, después de labores de poda intensas o al inicio de la floración en cultivos sensibles.
Algunas consideraciones prácticas:
- Asegura una buena cobertura del follaje, especialmente en las partes bajas y el interior del canopy.
- Alterna pulverización convencional con nebulización o polvo en función del cultivo y el equipo disponible.
- Respeta los plazos de seguridad y el número máximo de aplicaciones por temporada indicados en la etiqueta.
- Aplica con la humedad baja y deja tiempo para que el producto seque sobre la planta antes de que suba la humedad nocturna.
Señales de alerta: cuándo intensificar el control
No esperes a ver el moho gris establecido. Actúa en cuanto detectes las primeras manchas necróticas con halo claro en hojas o tallos, especialmente si el tiempo se mantiene húmedo y fresco. En cultivos de alto valor, considera modelos predictivos de riesgo climático que te avisen de ventanas de infección favorables.
La monitorización regular del cultivo — al menos dos veces por semana en condiciones de riesgo — es lo que marca la diferencia entre un brote controlado y una pérdida de cosecha importante.
Preguntas frecuentes
¿Cómo identificar la botritis en invernadero en sus primeras fases?
Los primeros síntomas de la botritis en invernadero son manchas de color marrón claro con halo más pálido en hojas, tallos o pétalos. Con alta humedad, sobre esas manchas aparece rápidamente la masa de esporas gris característica. En tallos puede causar estrangulamiento y caída de la planta.
¿Puede la botritis en invernadero desarrollar resistencias a los fungicidas?
Botrytis cinerea es uno de los hongos con mayor capacidad de desarrollar resistencias a fungicidas, especialmente a los de un solo modo de acción. Por eso es fundamental rotar materias activas de diferentes grupos FRAC y no superar el número de aplicaciones recomendado por campaña para cada familia química.
¿Qué cultivos son más susceptibles a la botritis en invernadero?
Prácticamente todos los cultivos hortícolas bajo cubierta pueden verse afectados, pero los más vulnerables son tomate, pimiento, pepino, fresa, lechuga y flores de corte. Los cultivos con floración prolongada o con tejidos blandos y húmedos son especialmente sensibles durante los meses de menor radiación solar.
Foto: Anna Shvets (Pexels)
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