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Alternaria en tomate: síntomas, diagnóstico y control

· Ulture Pest

Manchas necróticas de Alternaria en tomate en hojas de cultivo en invernadero

La Alternaria en tomate es una de las enfermedades fúngicas más frecuentes en los invernaderos del Mediterráneo, y una de las que más puede comprometer la cosecha si se detecta tarde. El hongo actúa de forma silenciosa al principio, avanza rápido con calor y humedad, y puede arruinar tanto el follaje como el fruto en pocas semanas.

En este artículo encontrarás todo lo que necesitas para reconocerla, diferenciarla de otras enfermedades similares y tomar decisiones de control reales y efectivas.

Qué es la Alternaria en tomate y cómo se desarrolla

El agente causal principal es Alternaria solani, aunque también puede intervenir Alternaria alternata. Ambas son hongos necrotrófos: colonizan el tejido vegetal vivo, lo matan y se alimentan de él. Se conservan en restos de cosecha del suelo y en semillas, por lo que la presión de inóculo en parcelas con historial de la enfermedad es siempre alta.

El ciclo se dispara cuando se combinan temperaturas cálidas —entre 25 y 30 °C— con períodos de alta humedad relativa o mojado foliar prolongado. En invernadero, los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche que generan condensación en las hojas crean las condiciones perfectas para la infección.

Síntomas de Alternaria en tomate: cómo reconocerla

Reconocer bien la enfermedad es el primer paso para actuar a tiempo. Los síntomas varían según el órgano afectado, pero tienen rasgos muy característicos.

En hojas

Las manchas aparecen primero en las hojas más viejas y basales. Son circulares o irregulares, de color marrón oscuro a negro, y lo que las delata es la presencia de anillos concéntricos, como si fueran las capas de una cebolla. Alrededor de la mancha suele formarse un halo amarillo.

A medida que avanza, las manchas se unen, la hoja amarillea y acaba cayendo. La defoliación progresiva deja los racimos expuestos al sol directo, lo que añade el problema del quemado de fruto.

En tallos y pecíolos

Las lesiones en tallo son alargadas, oscuras y ligeramente hundidas. Cuando afectan a plantas jóvenes o a la zona del cuello, pueden provocar la muerte de la planta por estrangulamiento del tejido conductor.

En frutos

Las manchas en fruto suelen aparecer alrededor del pedúnculo o en zonas con heridas. Son hundidas, negras y con aspecto aterciopelado por la esporulación del hongo. En postcosecha, este síntoma puede confundirse con podredumbre negra, así que hay que examinarlo de cerca.

Diagnóstico: diferencia Alternaria de otras enfermedades

El diagnóstico visual es suficiente en la mayoría de los casos si sabes qué buscar, pero hay que distinguirla de otras enfermedades con síntomas parecidos.

  • Septoria lycopersici: también produce manchas en hojas, pero son más pequeñas, con el centro grisáceo y puntos negros visibles (picnidios), sin los anillos concéntricos de Alternaria.
  • Tizón tardío (Phytophthora infestans): las lesiones son más acuosas, con margen menos definido y esporulación blanquecina en el envés. Avanza mucho más rápido y con temperaturas algo más frescas.
  • Cladosporium: aparece en el envés con un moho oliváceo, sin los anillos concéntricos característicos.

Si tienes dudas, toma muestras de hojas con síntomas frescos y envíalas a un laboratorio fitosanitario. Un análisis microscópico confirma el género en pocas horas.

Control de Alternaria en tomate: medidas preventivas y curativas

El control efectivo combina siempre prevención agronómica con intervenciones fitosanitarias. Ninguna de las dos es suficiente por sí sola.

Medidas culturales y preventivas

  • Rotación de cultivos: evita sembrar tomate o patata en la misma parcela varias campañas seguidas. El inóculo del suelo se reduce con el tiempo.
  • Elimina restos de cosecha: retira y destruye los restos vegetales al terminar el ciclo, no los incorpores al suelo sin descomponer bien.
  • Gestión del riego y la ventilación: riega por goteo para evitar el mojado foliar. Ventila el invernadero para reducir la humedad relativa, especialmente en las horas nocturnas.
  • Densidad de plantación: no sobredensifiques. Una buena circulación de aire entre plantas reduce drásticamente la presión fúngica.
  • Nutrición equilibrada: las plantas con déficit de potasio o con estrés son más susceptibles. Mantén una fertilización equilibrada y ajusta según análisis foliares.
  • Semilla sana: usa semilla certificada o tratada. Alternaria se transmite por semilla y puede iniciar el problema desde el semillero.

Control químico y biológico

Cuando la enfermedad ya está presente, hay que actuar rápido. Los fungicidas más eficaces frente a Alternaria en tomate pertenecen a distintos grupos de acción:

  • SDHI (inhibidores de la succinato deshidrogenasa): muy eficaces en aplicaciones curativas y preventivas.
  • Triazoles y estrobilurinas: funcionan bien, pero su uso repetido puede generar resistencias. Rota siempre los grupos de acción.
  • Cobre: útil como preventivo en agricultura ecológica o como complemento, aunque su eficacia curativa es limitada.
  • Productos a base de Bacillus subtilis o Trichoderma: los agentes de biocontrol pueden reducir la presión del hongo de forma complementaria. Son especialmente interesantes en estrategias de rotación para retrasar resistencias.

Empieza a tratar desde los primeros síntomas o de forma preventiva si hay condiciones favorables. Los tratamientos tardíos cuando hay defoliación avanzada tienen mucha menor eficacia.

Vigilancia continua: la clave para no llegar tarde

La Alternaria en tomate se controla mucho mejor cuando se detecta en estadios tempranos. Haz revisiones sistemáticas al menos dos veces por semana en las épocas de mayor riesgo —primavera y otoño en zonas cálidas—, prestando especial atención a las hojas basales y a las plantas más débiles del invernadero.

Lleva un registro de los tratamientos aplicados y de los grupos de acción usados. Esto es fundamental para rotar correctamente y evitar que el hongo desarrolle resistencias, un problema que ya es una realidad en muchas explotaciones con historial largo de uso de estrobilurinas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo diferenciar la Alternaria en tomate del tizón tardío?

La Alternaria en tomate produce manchas con anillos concéntricos bien definidos y aspecto seco, mientras que el tizón tardío genera lesiones acuosas de bordes difusos y esporulación blanquecina en el envés con humedad. Además, el tizón tardío avanza de forma mucho más explosiva en condiciones de alta humedad y temperatura moderada.

¿La Alternaria en tomate puede afectar a los frutos antes de la cosecha?

Sí. Alternaria puede infectar los frutos directamente, especialmente alrededor del pedúnculo o en zonas con daños mecánicos. Las manchas son hundidas, oscuras y con esporulación aterciopelada. En postcosecha el daño continúa, por lo que es importante cosechar frutos sanos y en condiciones de almacenamiento adecuadas.

¿Con qué frecuencia hay que tratar contra la Alternaria en tomate en invernadero?

Depende de la presión de la enfermedad y del producto utilizado, pero en condiciones de riesgo alto los intervalos habituales están entre 7 y 14 días. Consulta siempre las etiquetas de los productos registrados y rota los grupos de acción para evitar resistencias.

Foto: Mamunur Rashid (Pexels)


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